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Científicos estudian cómo influye el alcohol en la adicción a la cocaína

El alcohol, una sustancia ampliamente utilizada durante la adolescencia, facilita el camino que conduce desde el consumo ocasional de cocaína hasta la adicción directa, según las últimas investigaciones realizadas en la Escuela Mailman de Salud pública de la Universidad de Columbia y en el Centro Médico de la Universidad de Columbia. Si bien la mayoría de las personas que utilizan una droga ilícita no desarrollan adicción, el estudio ayuda a explicar por qué una exposición temprana al alcohol puede inclinar la balanza y aumentar la vulnerabilidad de una persona al desarrollo de la adicción a la cocaína. El trabajo se publicó a finales del año pasado en la revista Science Advances.

En el estudio, se observaron cambios químicos duraderos en ratas que fueron preparadas con alcohol, que las hizo más susceptibles a la dependencia de la cocaína. Estos cambios cerebrales fueron el resultado de mecanismos que activan y desactivan genes en los centros de recompensa del cerebro, creando un «ambiente permisivo» para la adicción, según los autores del estudio. El consumo de alcohol durante dos horas al día por 11 días, y el posterior acceso a la cocaína durante varios momentos por los siguientes 32 días, condujo a que los roedores desarrollaran un comportamiento de búsqueda de drogas.

Los resultados son paralelos y amplían los hallazgos de estudios previos sobre la nicotina realizados por el mismo equipo de investigadores, los doctores Denise y Eric Kandel y el doctor Edmund Griffin, en colaboración con el doctor Amir Levine, del Departamento de Psiquiatría, en el Centro Médico de Columbia. «Nuestros resultados fueron los predichos de acuerdo con la ‘hipótesis de la puerta de entrada’ (que establece que en las sociedades occidentales se produce una secuencia bien definida de desarrollo del consumo de drogas, que se inicia con una droga legal que precede a las drogas ilegales)«, apuntó Denise Kandel, quien es profesora de Ciencias Sociomédicas en la Escuela Mailman de Salud Pública y científica investigadora en el Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York. «Las personas usan nicotina y alcohol antes de consumir cocaína«.

Se estima que el 21 por ciento de las personas que consumen cocaína ocasionalmente terminan tomando la droga compulsivamente.

Mientras que los estudios poblacionales han sugerido que tanto el alcohol como la nicotina son puertas de entrada a las drogas ilegales, el hallazgo de esta vía de acceso común entre la nicotina y el alcohol brinda un sustento biológico para la progresión y abre nuevas oportunidades en la investigación enfocada a la prevención.

«Los hallazgos demuestran cómo una exposición temprana a una droga como el alcohol puede aumentar la vulnerabilidad de una persona a desarrollar una adicción a la cocaína y otras drogas«, subrayó Denise Kandel. «Además, nuestra investigación indica la importancia de focalizar los programas de intervención en etapas tempranas del desarrollo, dígase la adolescencia y la adultez temprana. Dado que el consumo de alcohol y de nicotina tienen lugar antes del consumo de cocaína en la adolescencia y en la adultez temprana, debemos comenzar a estudiar estas primeras etapas del desarrollo«.