Ludopatía: Factores de riesgo y tratamiento

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En publicaciones anteriores de este blog hablamos de lo que es la ludopatía y de la manera en que se diagnostica este problema psicológico que afecta la capacidad de autocontrol en las personas para frenar su impulso por jugar. En esta ocasión hablaremos de los factores de riesgo que pueden incrementar la probabilidad de juego y ocasionar problemas a futuro, de las consecuencias del juego patológico y de los tratamientos disponibles para ayudar a quienes padecen de este trastorno que afecta su calidad de vida y deteriora las relaciones personales, laborales, familiares, aspectos sociales y psicológicos no únicamente de quien sufre de él, sino también de quienes lo rodean.

Como recordarás el juego patológico es considerado un tipo de trastorno psicológico, y contrario a lo que se piensa comúnmente, el que una persona tenga problemas de juego no implica que esté todo el tiempo jugando. Tampoco quiere decir que las personas que sufren de este problema sean de carácter débil, que tengan poca personalidad o que tengan mucho tiempo libre, de hecho, es algo mucho más complejo y por esta razón requiere de atención especializada.

El juego patológico se puede originar por diferentes factores y llega a ser difícil de diagnosticar si sólo se parte de la observación de los hábitos de juego de la persona que lo padece, pues como ya mencionamos, se trata de un trastorno que disminuye la capacidad de autocontrol para frenar los deseos de jugar, y no necesariamente tiene que ver con que una persona pase muchas horas al día jugando. Es precisamente por esto que los mejores indicadores para realizar un diagnóstico son los comportamientos poco convencionales y los cambios en el estado de ánimo. Una persona que presenta este trastorno puede mostrarse irritable, ansiosa, con mal humor, poco tolerante y tener alteraciones en sus hábitos de sueño, los que se hacen más evidentes cuando se está privando del juego, de ello que vea en él la vía para aliviar sus malestares y sea tan complicado modificar su conducta sin apoyo de un especialista.

Los hábitos de juego de una persona que padece de juego patológico son diversos, existen desde casos en que se presenta un aislamiento total y abandono de las actividades cotidianas para dedicar todo el tiempo al juego, hasta aquellos que sólo se juega una vez por mes. Los casos en que se selecciona un lugar de juego y sólo se acuda a él un par de veces por semana o al mes son mucho más comunes y aquí es donde radica la dificultad de diagnóstico si no se parte de la observación de las alteraciones en los estados de ánimo o si el mismo afectado no identifica que tiene un problema y necesita ayuda, pero la falta de atención sólo permite que el trastorno continúe desarrollándose y a futuro se pueden presentar hasta problemas legales, cuando el ludópata busca de manera ilícita recursos económicos para financiar su juego.

Conocer los factores de riesgo puede ser de utilidad para tomar medidas necesarias tanto para prevenir como para buscar ayuda. Es importante que en este punto, y antes de empezar a hablar de los tratamientos disponibles, hagamos mención de la importancia que tiene recibir atención no sólo cuando se padece de un trastorno de adicción, sino también cuando se convive de cerca con una persona que lo presenta. Esto es fundamental para reducir los impactos negativos sobre la calidad de vida y para que, en caso de desearlo, se pueda brindar apoyo a la persona que sufre del trastorno en otros contextos, así que tanto si sufres de ludopatía o convives de cerca con alguien que padece este trastorno de juego, no lo dudes y acércate con un especialista, como lo somos en Oceánica.

Ahora bien, los factores de riesgo son aquellas características de la personalidad, contextos y situaciones específicas que pueden incrementar las probabilidades de jugar. Estos factores de riesgo en la mayoría de los casos no pueden evitarse, pero sí se pueden aprender herramientas que permitan reducir sus efectos en lo relacionado con el juego patológico. El exceso de salas de juego que se pueden encontrar en prácticamente cualquier lugar es uno de los factores de riesgo con más fuerza, principalmente en las grandes ciudades, pero también el no saber administrar el dinero, una tendencia a buscar la inmediatez y no saber cómo afrontar problemas lo son. Los estímulos que existen en el contexto y en las situaciones específicas en la mayoría de los casos no pueden controlarse, y de hecho, evitarlos no es la solución al problema, lo que sí resulta funcional es desarrollar factores de protección, por ejemplo, reforzar ciertas características de personalidad para frenar los impulsos de juego, trabajar con la capacidad de autocontrol y buscar otras alternativas de diversión. El desarrollo y reforzamiento de los factores de protección es fundamental tanto para tratar el juego patológico como para prevenirlo y en este proceso el papel de los familiares y otras personas cercanas puede ser crucial, aquí otra razón por la que es altamente recomendable que no sólo quien padece de ludopatía reciba ayuda especializada, sino también todas las personas cercanas que puedan verse afectadas por esa conducta.

Los tratamientos que existen para tratar el juego patológico en su mayoría abordan el problema desde la perspectiva con la que se trabaja con una persona adicta al alcohol u otras drogas, ya sea mediante el internamiento para un tratamiento psicológico, o bien, desde una perspectiva médico-psiquiátrica. La respuesta al tratamiento depende de muchos factores y durante el proceso es normal que se decida cambiar por otra alternativa para probar si se obtienen mejores resultados. Entre los factores que intervienen en la eficacia de un tratamiento se encuentra la estructura del programa de tratamiento, el estilo del terapeuta y el nivel de motivación de la persona que presenta el problema así como el apoyo de sus familiares, pero esto varía de una persona a otra. Es importante saber que se pueden presentar recaídas y esto es algo completamente normal y se da con bastante frecuencia, sin embargo, es necesario que se pueda hacer frente a la frustración que llega a ocasionar el no ver avances, ya que finalmente se trata de un proceso que busca potenciar las capacidades y habilidades que fueron afectadas por el trastorno y esto toma su tiempo, sobre todo cuando el problema es grave.

En Oceánica contamos con información especializada sobre la ludopatía y contamos con programas de tratamiento diseñados especialmente para ayudarte, ya sea que padezcas este trastorno o bien, convivas de cerca con alguien que lo presenta. Contáctanos, para nosotros será un placer atenderte.

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