Tratamiento para la depresión: la importancia de la evaluar el estado de ánimo

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En la actualidad la depresión es una enfermedad que afecta a una parte importante de la población mexicana. Los factores que la provocan son muy distintos, desde los problemas psicológicos, hasta enfermedades físicas. Lamentablemente es difícil detectarla hasta que es demasiado tarde, porque suele confundirse con un estado de ánimo de tristeza. Si bien, ambas son muy similares, la depresión suele tener consecuencia que van más allá. Por ello, es muy importante evaluar el estado de ánimo de una persona para conocer si sólo esta triste y pasa por un mal momento o sufre de depresión y requiere de un tratamiento especializado.

Te damos nuevamente la bienvenida al Blog de Oceánica, un espacio diseñado por nuestros especialistas para ti, en donde encontrarás información y temas de interés acerca de los distintos programas y tratamientos que puedes encontrar en nuestra clínica. En la entrada de hoy hablaremos sobre la importancia de evaluar el estado de ánimo de las personas para identificar y de ser necesario buscar un tratamiento para la depresión.

En muy frecuente escuchar a una persona decir que sufren depresión porque están tristes o que dicen estar tristes por consecuencia de la depresión. A pesar de que la tristeza y la depresión son dos conceptos que están relacionados, no son los mismo y uno no depende del otro. Para poder superar tanto la tristeza como la depresión primero debemos conocer las diferencias que hay entre una y otra, para poder encontrar una solución efectiva.

La tristeza es una de las emociones básicas del ser humano. Todos en algún momento de nuestras vidas, por distintas situaciones no hemos sentido tristes. Provoca en las personas la melancolía, decaimiento y falta de ánimo. Pero es un estado de ánimo temporal. Raras veces llega a prolongarse durante un extenso periodo de tiempo.

Por otro lado, la depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por el decaimiento de la persona durante un periodo largo de tiempo. Este decaimiento afecta a la persona en sus actividades cotidianas, sobre todo a nivel físico-biológico y psicológico. De manera clínica, la depresión se define como un trastorno de la personalidad y es dividida en depresión psicológica y depresión psiquiátrica.

Aquellos que sufren depresión manifiestan síntomas físicos y psicológicos. Los físicos se refieren a afecciones como la alteración del sueño, somnolencia, pérdida o aumento de peso descontrolado, falta de apetito, disminución de la libido, entre otros; los psicológicos se manifiestan como desinterés, disminución de la autoestima, apatía, tristeza, desdolarización, entre otros.

Si no se realiza un diagnóstico preciso, la depresión puede confundirse con episodios de frustración, tristeza pasajera o situaciones de duelo. Pero, al momento que los síntomas se extienden por más de seis meses ya se puede hablar de una depresión clínica, por lo que se requiere buscar ayudar profesional, como la que se brinda en Oceánica; en donde puede encontrar asesoría e información especializada sobre un tratamiento para la depresión.

Al momento de realizar un buen diagnóstico y una evaluación del estado de ánimo, debemos diferenciar entre la tristeza y la depresión descartando que sea un episodio aislado de tristeza causado por algún motivo, causa o circunstancia negativa de algún tipo, como los relacionados con las rupturas de pareja, perdida de un ser querido o de un trabajo. Si la tristeza se prolonga, pero no se presentan otros síntomas de la depresión podemos estar ante un episodio de distimia, en el que los síntomas son menores que en los niveles que se presentan en la depresión, pero son persistentes.

De igual manera se tiene que descartar la depresión provocada por problemas somáticos o derivados por algunos medicamentos utilizados para el tratamiento de otras enfermedades. Este tipo de depresiones suele terminar cuando dejan de consumirse los medicamentos o requieren de otro tipo de tratamientos más especializados.

La identificación y el tratamiento para la depresión requiere una buena comprensión del síndrome por parte del terapeuta y también del paciente. Esta enfermedad imposibilita a quien la sufre el vivir con normalidad y si no es tratada puede traer graves consecuencias a la salud y derivar incluso en la muerte por complicaciones o suicidio.

Características de la depresión

En la actualidad, datos de la Organización Mundial de la Salud, indican que al menos 350 millones de personas sufren de depresión en el mundo. En México afecta al tres por ciento de la población. Siendo una de las primeras causas de discapacidad académica y laboral. Afecta por igual tanto a hombres como a mujeres de distintas edades. Las causas de la depresión varían de persona a persona, aunque el estrés, algunas enfermedades, problemas psiquiátricos y eventos traumáticos, son considerados factores que la propician.

El identificar si alguien sufre depresión o únicamente se encuentra pasando por una etapa de tristeza, es algo difícil. La evaluación para determinarla debe ser realizada por un especialista. Pero, si notamos algunos de los síntomas podemos ayudar a las personas que tiene el trastorno a buscar ayuda, como la que puede encontrar en Oceánica.

Los principales síntomas de la depresión que podemos identificar se presentan a distintos niveles. A nivel cognitivo la persona desarrolla pensamientos negativos, pesimistas y derrotistas, anticipaciones negativas, distorsiones en el pensamiento, ideas irracionales y obsesiones, enlentecimiento de pensamiento o falta de concentración, entre otros.

A nivel fisiológico la persona deprimida puede sufrir de pérdida de apetito con disminución de peso corporal o en algunas ocasiones un aumento de peso corporal asociado al sedentarismo y la falta de actividades asociadas a su estado de ánimo, problemas de sueño, agitación o enlentecimiento en su movimiento, entre otros síntomas.

A nivel emocional, los síntomas más significativos y más difíciles de identificar, puesto que suelen confundirse con episodios de tristeza, son la pérdida de capacidad para disfrutar, tener desinterés por todo aquello que le rodea sobre todo a cosas que antes le interesaban, desmotivación, disminución de la autoestima, sentimiento de culpabilidad e inutilidad, apatía o tristeza crónica.

Una vez identifiquemos lo que le sucede a la persona, débenos realizar una intervención según sus necesidades y objetivos. Cuando los síntomas se prolongan o no responden a un acontecimiento externo desencadenante, se debe iniciar una terapia psicológica, en ocasiones combinada con un tratamiento farmacológico, dependiendo el tipo de depresión y la intensidad de ésta.

En mejor lugar donde encontrarás un tratamiento para la depresión, personalizado e integral, es en Oceánica donde contamos con un grupo de profesionales que pueden asesorarte y apoyarte con grupos de ayuda, psicoterapeutas y terapia familiar, para que puedas generar hábitos sociales y personales saludables y mejorar la calidad de vida.

Contáctanos vía telefónica o a través de nuestro sitio web donde uno de nuestros asesores te atenderá y responderá tus dudas. Somos una institución dedicada al cuidado de la salud, donde brindamos atención a quienes sufren de una adicción o de un trastorno a través de programas de prevención y tratamiento que a lo largo de nuestra amplia experiencia han demostrado ser muy efectivos.

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