Las bebidas alcohólicas existen y están extendidas por todo el mundo, constituyendo desde siempre un problema para hombres y mujeres, a esto se debe precisamente la existencia de un centro de rehabilitación para alcohólicos como el de Oceánica.

Así pues, todas las culturas alrededor del mundo tienen su propia bebida alcohólica, en la mayoría de los países, las fiestas nacionales o carnavales son celebrados con abundancia de alcohol, lo mismo las fiestas de los jóvenes o entre el público de algunas competiciones deportivas. ¿Cuáles son los problemas asociados al alcohol, qué hace de él, una de las sustancias más peligrosas?

centro de rehabilitación para alcohólicos

En primer lugar, el alcohol trastorna rápidamente la conducta de sus consumidores y si bien dentro de un contexto normal y apacible esto no suele ocasionar mayores problemas, haciendo incluso la interacción más divertida, cuando éstos contextos faltan o se tratan de contextos adversos, el alcohol puede inducir a las personas a estados sumamente violentos, como casi no se ve en otras drogas.

A su vez, el alcohol es una de las sustancias que con mayor rapidez genera dependencia en el consumidor, por lo que, en los casos de rehabilitación, las del alcohol son de las más duras, estando a la par con las de heroína; en ese mismo orden de cosas, el síndrome de abstinencia en el alcohol es igual de grave que en el caso de algunos opiáceos (heroína, metadona) y barbitúricos, pudiendo resultar en la muerte. Además, su consumo también aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades, como ciertos tipos de cáncer, cirrosis hepática, diabetes, etc.

Una de las cuestiones más difíciles a la hora de lidiar con el problema del alcoholismo en nuestras sociedades deriva del hecho de que al estar socialmente aceptado y ser legal de acuerdo con las políticas de Estado, sus peligros potenciales y concretos son minimizados. Al mismo tiempo, el alcohol funge, durante la adolescencia, como un rito de paso, con el que se dejan de lado los entretenimientos de la infancia (juegos) y se quiere pasar al orden de los adultos (las fiestas). Es por ello que el consumo de alcohol alcanza porcentajes alarmantes en todos los países.

Es importante tener en cuenta que en cuanto a los problemas suscitados por el alcohol, como ocurre con otras sustancias, éstos no sólo afectan al consumidor, sino que transforman a éste en un peligro para sus seres queridos, sus cercanos y, potencialmente, en una amenaza para toda la sociedad. Por lo mismo, el alcoholismo no es el problema sólo de una persona, o de una sociedad, es también el problema de quienes están allí, cerca y que pueden ayudarlo.

Cada año, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 3 millones de personas  pierden la vida a causa del consumo de alcohol, por enfermedades relacionadas a éste o por accidentes provocados por su ingesta excesiva (en 2012 esta cifra alcanzó los 3,3 millones, constituyendo un 6% del total de las muertes en el mundo). Se estima que en México, el consumo per cápita en litros es de 7,2 litros, un poco más bajo que el promedio de la región de Latinoamérica, que es de 8,7 (lo que la convierte en la segunda región en el mundo con mayor consumo de alcohol, siendo Europa la primera); en los primeros lugares de este ranking se encuentran Chile (9, 6 litros), Argentina (9,3) y Venezuela (8,9), mientras que México alcanza el décimo lugar, mostrando un estatus estable en cuanto a las características de sus consumidores (por ejemplo, no aumenta el consumo juvenil).

A pesar de que las cifras dejan a México en una posición bastante buena en la región (está dentro de la zona de los moderados, bien lejos de lo que las imágenes de las cervecerías y tequileras mexicanas parecen querer demostrar en el resto del mundo), ello no quita que el asunto sea gravísimo para nuestra sociedad.

Además, es preciso considerar los siguientes datos: actualmente, la diabetes ocupa el primer lugar como causa de muerte en México (superando los homicidios) y ocupa el puesto 9, entre 172 países, con mayor problema de diabetes en la población. Cada año mueren en México 94 mil personas de diabetes. Esto debemos considerarlo a la luz de lo que significa la ingesta de alcohol en pacientes con diabetes, sobre todo cuando la ingesta llega a ser excesiva.

El resultado de esto muchas veces es el aceleramiento de la muerte en pacientes diabéticos. A esto, sumemos que la cuarta causa de muerte en México es la Cirrosis Hepática, causando 28, 732 muertes en 2014. La cirrosis hepática, como sabemos, es una enfermedad directamente relacionada con el consumo de alcohol. A su vez, la novena causa de muerte son los accidentes vehiculares, entre los cuales el alcohol tiene la mayor incidencia.

En cualquier caso, es preciso tener en cuenta que sí es posible recuperarse de una adicción al alcohol. Nada es imposible y en la Clínica Oceánica lo sabemos. Hay esperanza para los afectados por esta enfermedad y también para sus familias, sus amigos. El alcohol no es un camino sin retorno: si se reúnen las fuerzas adecuadas y buscamos la ayuda precisa, es posible una recuperación. Sin embargo, no cualquier centro de rehabilitación para alcohólicos es efectivo, por eso Oceánica quiere distinguirse como aquel que ofrece la seguridad y la experiencia de más de veinte años de trabajo en el sector.

Un centro de rehabilitación para alcohólicos como esos que abundan, suelen centrarse en la culpabilidad de los sujetos en recuperación, sin embargo, nuestra asistencia está focalizada en la recuperación del proyecto de vida de la persona. Para ello, proponemos el modelo de tratamiento residencial, en el que el paciente, para hacer más fácil su rehabilitación, se pone en cuidado absoluto de nuestro personal, dirigido por un experto equipo de terapeutas.

Lo esencial es que en nuestro centro de rehabilitación para alcohólicos, pueda usted encontrar una solución para un camino que puede parecer que no tiene salida: queremos que sepa que hay una vía de escape, que es posible recuperar su vida.