La vida de alguien que ha caído víctima de las adicciones es bastante perjudicial, no sólo para la salud del afectado, sino también para sus familiares, amigos y la sociedad en general. No en vano, es uno de los problemas más serios que enfrentan países como México en materia de higiene pública. Por suerte, existen organizaciones como Oceánica cuya misión es ayudar a aquellos que han enfermado a causa de una sustancia adictiva o muestran actitudes compulsivas.

Gracias al apoyo de las clínicas de rehabilitación que se han fundado dentro del territorio mexicano, muchas personas han conseguido salir adelante por medio de programas y tratamientos cuyo fin es que los afectados recuperen la esperanza y se mantengan libres de las adicciones de por vida. Sin embargo, es muy importante que solicite la ayuda de profesionales, como los que laboran en Oceánica, pues cada caso requiere de métodos específicos.

clínicas de rehabilitación

A continuación, hablaremos un poco sobre la realidad mexicana en el tema de las adicciones, con la intención de que nuestros lectores comprendan la gravedad del problema. Si usted padece de esta enfermedad o conoce a alguien que la padezca, acérquense a nosotros, tenemos todas las herramientas necesarias para que los afectados superen el vicio y recuperen los deseos de tener una mejor calidad de vida.

La realidad de las adicciones en México.

En cuanto a salud y servicios contra el problema de la adicción, México se ha quedado muy atrás en comparación con países como Estados Unidos, el cual,  posee un sistema preventivo y rehabilitador sumamente eficaz e integral. Las instancias gubernamentales dedicadas a proporcionar servicios de salud a los mexicanos y mexicanas, son bien conocidas por sus deficiencias. Esta situación queda aún más agravada con el asunto de la guerra contra el narcotráfico, que ha dejado a miles de muertos en los últimos años.

Esto se debe a que el gobierno mexicano ha atendido de mala manera el asunto de las drogas, dirigiendo sus fuerzas hacia los conflictos contra los cárteles del narco, en lugar de dirigirlas hacia la base de esta pirámide de adicciones: el núcleo del problema no está en quienes distribuyen las sustancias sino en aquellos que las consumen, es decir, las personas que han caído en la adicción.

Según datos recientes, 1 de cada 3 mexicanos entre los 12 y 60 años ingiere bebidas embriagantes de forma abusiva. Con respecto al tabaco hay más 17 millones de consumidores y más de quinientos mil personas dependientes de alguna sustancia ilegal. Esto sin contar a las millones de personas que presentan adicciones conductuales no relacionadas con el consumo de drogas. De entre todos los mexicanos que sufren adicción, los jóvenes son los más afectados, pues muchos incursionan desde muy chicos, con apenas 12 años de edad.

Algunos creerán que no hay ninguna diferencia entre un consumidor menor o mayor de edad, pero en realidad sí la hay, ya que cuando uno es menor el cerebro se encuentra aún en desarrollo, por lo que podría quedar afectado en caso de presentarse la adicción a una sustancia. Asimismo, mientras más joven se incida en el consumo de drogas, se corre mayor riesgo de que se generen dependencia y tolerancia en el organismo.

En el pasado, los casos de mexicanas incidentes eran muy escasos (por cada 6 hombres afectados había 1 mujer), sin embargo, con el pasar de los años han aumentado de manera considerable al grado de estar casi empatados, en la actualidad, con el porcentaje masculino (en el presente por cada 6 hombres, hay 4 mujeres que sufren por una adicción).

El Instituto Nacional de Salud Pública realizó en años recientes una encuesta enfocada en el sector escolar, la cual, reveló que los jóvenes y adolescentes son los más propensos a adquirir actitudes disfuncionales y riesgosas en cuanto a sexualidad, consumo abusivo de tabaco y licor, y comportamientos violentos con sus familiares, parejas y amigos. Por tal motivo, es de suma importancia que se promocione entre los estudiantes y con gran difusión, una cultura del cuidado contra las adicciones, con la finalidad de reducir las cifras alarmantes.

Las clínicas de rehabilitación.

Es cierto que México no ha tenido muchos progresos en cuanto a medidas preventivas y rehabilitadoras, también es cierto que las diversas instituciones dedicadas a brindar servicios de salud a la población mexicana poseen muchas deficiencias. Sin embargo, se han levantado otras opciones, sin las cuales, seguramente los índices de adicciones serían mucho mayores. Entre tales opciones destacan las clínicas de rehabilitación, las cuales, proporcionan ayuda profesional a los mexicanos y mexicanas.

Los tratamientos que se llevan a cabo en centros como Oceánica, están pensados para atender cada aspecto relacionado con la adicción, por tal motivo son multidisciplinarios y están enfocados a tratar tanto la psique como el cuerpo de los afectados. Esto se debe a que la naturaleza de la adicción es psicológica y fisiológica, es decir, repercute tanto en la mente como en el cuerpo de las personas.

Los programas rehabilitadores están comprendidos en dos fases básicas: la primera está pensada para que las víctimas a las drogas u otras compulsiones superen el síndrome de abstinencia, la tolerancia y la dependencia por medio de una desintoxicación física; mientras que la segunda está diseñada para que, por medio de terapias, las personas no incurran nuevamente al consumo de sustancias o a prácticas adictivas.

Las clínicas de rehabilitación son quizás, la mejor herramienta que tenemos para hacerle frente a esta dificultad que afecta cada vez más a la población mexicana, por ello, es menester resaltar la labor que desempeñan para que las personas con síntomas de adicción decidan apartarse de ese mundo hacia un nuevo camino, lleno de esperanza, tranquilidad y felicidad.