La obesidad se ha convertido en uno de los padecimientos más comunes entre la población mexicana debido principalmente al estilo de vida y hábitos que posee la mayoría de personas, entre los que destaca la mala alimentación, una vida sedentaria y poca actividad física, todo esto propiciado por el ambiente y las exigencias económicas, laborales y sociales actuales.

No obstante, a pesar de tratarse de un problema de salud pública debido a la gran frecuencia con que se presenta en adultos y niños, no hay un tratamiento de la obesidad preciso y efectivo que garantice resultados satisfactorios para los pacientes en todos los aspectos, lo cual puede deberse a una sencilla razón: el problema es abordado por lo general únicamente desde una perspectiva médica y nutriológica, pero se deja de lado un aspecto fundamental: el psicológico.

Pero antes de abordar el proceso adecuado para tratar este padecimiento, es importante considerar que es de gran relevancia que exista un tratamiento para el padecimiento, ya que se trata de una condición que puede ser el origen o provocar la aparición de otros padecimientos incluso mucho más severos y peligrosos para la vida de la persona como son diabetes, hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca o respiratoria, entre otras.

tratamiento de la obesidad

Entonces, debido a la naturaleza del problema, el tratamiento básico fundamental para este tipo de condición suele implicar la atención nutriológica, es decir, la elaboración e implementación de dietas diseñadas de manera específica para satisfacer las necesidades de nutrición del paciente, pero no exceder en el consumo de estos. Para ello, el nutriólogo debe realizar un análisis previo para poder saber el índice de masa corporal (IMC) de la persona, el tipo o nivel de sobrepeso, su dieta cotidiana y otros factores.

La dieta es fundamental para el tratamiento de la obesidad, pues el nutriólogo elabora dicha dieta con el objetivo de establecer un mejor régimen alimenticio que nutra el organismo sin crear una reserva excesiva de grasa y de azúcar, lo cual es determinante para comenzar a perder peso.

La parte médica también es importante, pues junto con el nutriólogo, un médico debe realizar una evaluación general del paciente para poder conocer el estado de salud general de este, determinar los riesgos y beneficios que puede obtener al recibir un tratamiento para su condición, sobre todo al conocer su resistencia, el estado de su corazón y pulmones, la capacidad que puede tener la persona para realizar actividades físicas e incluso comprobar el estado mental de la persona, el cual puede influir bastante en el padecimiento y su intervención.

Así, si el estado de salud general del paciente lo permite, el ejercicio y las actividades físicas pueden ser uno de los elementos fundamentales para tratar este padecimiento y de los más efectivos para la reducción de volumen, la pérdida de peso y el mejoramiento general del estado físico y de salud de la persona.

Pero, indudablemente, uno de los aspectos fundamentales que siempre deben formar parte de un tratamiento de la obesidad adecuado es el psicológico. Es de vital importancia que un psicólogo forma parte del equipo, pues no hay duda que este tipo de condición tiene un fuerte factor mental. El consumo descontrolado de alimento, por ejemplo, puede deberse a factores orgánicos, como un problema con la glándula tiroides, pero eventos como problemas familiares, personales o, en general, problemas emocionales, también pueden ser un factor que influye de forma considerable en estos hábitos que pueden ser causa de sobrepeso.

Por ello, cuando un paciente presenta un problema de este tipo, el proceso para abordar y tratar la condición debe ser completamente multidisciplinario y no basarse únicamente en aspectos médicos y nutriológicos, pues si bien estos son fundamentales para la recuperación de la persona, si esta tiene un factor mental muy fuerte que la impulsa a comer o a no cambiar sus hábitos alimenticios, es posible que no se logren los resultados esperados.

Aunque para muchos puede resultar una cuestión menor, ser sometido a cualquier tipo de tratamiento de la obesidad no es un proceso sencillo, al contrario, se trata de una decisión difícil que implica dar pasos que pueden resultar sumamente complicados para la persona, sobre todo porque básicamente la persona debe abandonar su estilo de vida actual, sus hábitos y costumbres y adoptar un esquema completamente nuevo que, aunque promete una mejoría en su salud, puede resultar complicado de adoptar.

Es por ello que el trabajo del psicólogo es imprescindible, no solo para detectar posibles problemas que impiden al paciente buscar una mejoría, sino encontrar la motivación adecuada para que adopte un nuevo estilo de vida y le resulte menos complicado abandonar sus viejos hábitos que le hacen daño.

Por supuesto, el paso más importante para comenzar a tener mejoría consiste en acudir con el especialista o grupo de especialistas adecuado para atender y tratar este padecimiento, pues hacerlo a tiempo permite a la persona evitar la aparición de otros padecimientos mucho más graves, además de mejorar el estado de físico, de salud e incluso estético del individuo.

Por ello la mejor alternativa para este tipo de padecimiento es una clínica que cuente con un equipo multidisciplinario, es decir, con médicos, nutriólogos y psicólogos principalmente, pues estos tres profesionales son los principales responsables de ofrecer una evaluación integral, un diagnóstico acertado y un tratamiento de la obesidad adecuado que satisfaga las necesidades del paciente y garantice un resultado positivo y favorecedor de la persona.

Debido a todo lo anterior, una de las mejores alternativas para las personas con obesidad es indudablemente Oceánica, pues se trata de una clínica especializada en diferentes trastornos, padecimientos y problemas de este tipo, es decir, condiciones en las que están presentes los aspectos orgánico, psicológico y social, por lo que requieren un tratamiento integral que contemple estos tres factores.

Y el centro de tratamiento Oceánica cuenta precisamente con un equipo multidisciplinario especializado en diferentes padecimientos y áreas, lo que lo convierte en la mejor alternativa para tratar este y otro tipo de condiciones.