¿Cuál es el mejor tratamiento para la obesidad?

La obesidad es un padecimiento que se ha extendido de manera alarmante en la población de nuestro país, los hábitos descontrolados de consumo y la preferencia por una dieta hipercalórica trae como consecuencia un aumento acelerado de peso, creando problemas de obesidad que no sólo afectan la imagen física de las personas que la padecen, también genera serios problemas a la salud y a la autoestima de quienes viven con este problema.

Es importante considerar que la obesidad es una enfermedad crónica que requiere de un tratamiento para la obesidad, padecerla es tener la probabilidad de tener o contraer otras enfermedades que no tiene cura, como la diabetes, hipertensión, problemas gastrointestinales, artritis, problemas en la piel, problemas respiratorios, cáncer, y una infinidad más de padecimientos que están ligados a este problema, además de que aumenta la posibilidad de mortalidad a una temprana edad.

La obesidad es un problema que debe tomarse muy seriamente, es importante que dejemos de lado la idea de que el ser gorditos es sinónimo de estar saludables, esa era una creencia arraigada a las viejas costumbres en donde la opulencia de la casa se medía por la cantidad de comida que los habitantes de esta pudieran ingerir. Esta ya no es la situación actual, la obesidad ya es una enfermedad y es necesario controlarla por el bien de las personas que la padecen, pues su calidad de vida se merma de manera considerable, el sobrepeso excesivo limita muchas de las movilidades, por lo que cualquier actividad representa un extra bastante agotador.

tratamiento para la obesidad

El tratamiento para la obesidad es un camino largo, pero vale la pena recorrerlo, pues las ventajas son demasiadas, la vida se goza de distinta manera y creces como persona, pues este tratamiento requiere de un total compromiso y amor propio para poder realizarse.

La incidencia de esta enfermedad es un fenómeno alarmante que va en crecimiento, recordemos que México ocupa ya el segundo lugar en el mundo con la mayor cantidad de habitantes obesos, estas cifras definitivamente no son para tomarse a broma, y se deben tomar cartas en el asunto, pues de ello depende la salud de un gran porcentaje de la población.

Las cifras señalan que en general un 25 % de la población padece obesidad, en los niños se cuenta un 3% y en los adultos mayores de 50 años la incidencia es mucho mayor, llegando a ser la mitad de la población en este rango de edad.

Las causas son variadas, pero la más recurrente es un pésimo equilibrio entre la ingesta y la movilidad de la persona, es decir, se come más de lo que se necesita y no se realizan actividades físicas que permitan el proceso metabólico correcto del alimento.
Aunque en algunos casos puede deberse a alteraciones y enfermedades genéticas como el síndrome de Cushing, hipogonadismo, hipotiroidismo, la ingesta de fármacos que como efecto secundario generen un aumento considerable de peso o por enfermedades neurológicas.

En la actualidad se están realizando una serie de estudios que ayuden a determinar el aumento de peso y por qué algunas personas son más propensas a otras a aumentar de tallas, estos estudios se han centrado en la posibilidad de una mutación genética que codifica los receptores de la hormona llamada beta -3, si se disminuye la actividad de dicho gen, se tiende a una retención mayor de las células grasas, lo que da como resultado un aumento considerable en los tejidos adiposos, generando el sobrepeso y en casos extremos la obesidad.

En términos generales, la obesidad depende tanto de factores genéticos como medioambientales, del ritmo de vida y de la excesiva ingesta de alimentos, por lo que el tratamiento para la obesidad dependerá del factor que la esté provocando y del paciente que requiera someterse a este.

Uno de los métodos más utilizados para medir la cantidad de grasa que almacenamos en nuestro cuerpo es el Índice de masa corporal (iMC) este se generara con el resultado del peso y la altura al cuadrado, si tu índice sobrepasa los 30, tienes serios problemas de sobrepeso.

Debes saber que los resultados de cualquier tratamiento para la obesidad no serán inmediatos, incluso si te sometes a un método quirúrgico, los resultado de este se verá un tiempo después, ya que tu cuerpo esté sano y recuperado de la intervención.

El tratamiento para la obesidad está basado en el cambio de hábitos alimenticios y en la actividad física, pues repetimos, aunque te sometas a una cirugía, estos aspectos de tu vida deben cambiar para que puedas disfrutar de los resultados y no caigas en un rebote que te sea más difícil de sobrellevar.

En ocasiones se recurre a un tratamiento farmacológico que ayude a la quema de grasa o a la inhibición del apetito, este debe ser indicado por tu médico y la dosis deberá ser la que él indique y por el tiempo que sea necesario.

La cirugía como el bypass gástrico es recomendada en casos extremos de obesidad que ya es considerada mórbida, por lo que tu médico sepa el único que pueda diagnosticar si eres candidato a este tipo de procedimientos.

Una mayor actividad física comparada por la ingesta de calorías debe mantenerse por mucho tiempo para que comiences una pérdida de peso constante, es importante que no recaigas en viejos y malos hábitos pues todo lo que has avanzado no servirá de nada.

Muchos pacientes requieren también del apoyo de una terapia psicológica para que no caigan en una depresión por no cumplir las metas, la motivación constante y la comprensión son piezas clave en el éxito de un tratamiento para la obesidad.

En Oceánica sabemos lo importante que es recuperar tu calidad de vida, recuperar tu autoestima y comenzar una nueva vida alejado de los problemas consecuentes a la obesidad, es per eso que en nuestras instalaciones podrás tener la mejor atención personalizada para lograr tus objetivos, acércate a nosotros y con gusto te ayudaremos.