CÓMO APOYAR A UNA PERSONA CON ANSIEDAD

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Al hablar de los trastornos de ansiedad y de su tratamiento usualmente sólo se hace referencia al tipo de síntomas que llega a presentar la persona afectada y a las medidas que puede tomar al momento de atravesar por un episodio de crisis. A pesar de que este tipo de información es de gran utilidad y permite a quienes sufren de problemas de ansiedad comprender mejor lo que les sucede, así como tomar acciones para contrarrestar sus efectos, puede resultar completamente ajena a todos aquellos que no han padecido de ansiedad, o bien, a quienes no la presentan de manera recurrente por lo que no les ha sido diagnosticada como un trastorno.

Es por lo anterior que muchas veces las personas cercanas a quienes sufren problemas de ansiedad, principalmente familiares y amigos, se ven ante situaciones que no saben cómo manejar. Esto puede causarles confusión y frustración, pues al no saber cómo actuar se ven incapacitados para prestar ayuda e incluso podrían llegar a reaccionar con actitudes poco adecuadas o a plantear soluciones fallidas que lejos de contribuir a aminorar el problema, lo intensifican.

Una persona que padece problemas de ansiedad por lo regular presenta cambios en su comportamiento que resultan evidentes a quienes los rodean, ya sea que la persona se encuentre bajo ansiedad tratamiento o no. Estos cambios pueden ser resultado de una crisis de ansiedad o bien, de una respuesta al problema con la finalidad de disimularlo o esconderlo, ya que en muchas ocasiones durante un episodio ansioso las personas pueden sentir miedo al rechazo, vergüenza o desea evitar que los otros se preocupen. Los cambios de comportamiento incluyen cambios de humor, irritabilidad, retraimiento, disminución de interés para realizar ciertas actividades, excusas para cambiar planes o búsqueda de evitar algunas situaciones, presencia de actitudes defensivas como susceptibilidad y suspicacia y la búsqueda de seguridad, entre otras.

La información es la mejor herramienta que podemos tener para lograr brindar apoyo a una persona que sufre de ansiedad. Una persona bien informada tiene mayor facilidad para tomar decisiones, por ello se recomienda que se consulten documentos especializados sobre qué es la ansiedad, de qué manera se manifiesta, qué factores pueden desencadenar una crisis, qué tipos de ansiedad existen y cuáles son los tratamientos que se pueden recibir para tratarla. Además es importante conocer el caso particular de la persona cercana, familiar o amigo, que la padezca. En este punto, escuchar a la persona afectada sin prejuicios y sin desacreditar o dudar de ella es imprescindible, así como conocer la valoración que un especialista haya hecho sobre su caso.

Otro de los aspectos que nos permitirán apoyar de mejor manera a una persona con ansiedad es mantenernos empáticos y con disposición a ayudar. A esto se le llama contener. Contener engloba el mostrar una actitud de comprensión, asistencia y entendimiento, escuchar a la otra persona haciéndose depositario de lo que ella desee compartir en el momento. Es importante actuar en todo momento evitando descalificar, hacer comentarios irónicos, reprochar o emitir juicios morales, así como evitar atribuir la responsabilidad del problema a la persona que está sufriendo de ansiedad, pues lo único que propiciarán estas acciones será que la persona se sienta rechazada, ridiculizada, más angustiada, e incapaz de hacerle frente al problema.

En todo momento es necesario que mantengamos la calma y ayudemos a objetivar las situaciones analizándolas de manera realista de forma que animemos a la persona a hacerle frente al problema. En estos casos la sobreprotección no ayuda, pues sólo corrobora los temores desproporcionados que está identificando la persona con ansiedad.

Ahora bien, hay diferentes puntos a seguir para brindar apoyo. El primero de ellos es motivar a la persona a enfrentarse de manera progresiva a las situaciones que le provocan ansiedad, esto quiere decir que los avances se lograrán de manera paulatina y sin presiones de ningún tipo pues, como ya mencionamos, presionar a la persona o mostrar decepción o molestia ante la falta de progreso sólo pueden agravar el problema. En este punto conviene mencionar que el no presionar o generar otros factores que detonen la ansiedad no es sinónimo de sobreproteger, ya que la sobreprotección sólo posterga la ansiedad tratamiento y mantiene el problema a largo plazo.

Prestar atención a las explicaciones que da la persona respecto a por qué le cuesta trabajo enfrentarse a las situaciones en el momento es de suma importancia, pues con la escucha es como nos podemos dar cuenta de la presencia de miedos enmascarados. Usualmente estos miedos se ocultan tras excusas que pueden llegar a sonar completamente convincentes pero que impiden un análisis realista de la situación y por tanto, llegar a enfrentarla.

Se recomienda además que se eviten fuentes de estrés innecesarias, las que son detonantes de ansiedad. Por otra parte, felicitar y elogiar a la persona mostrando satisfacción por los esfuerzos realizados resulta sano ya que sirve para reforzar los avances obtenidos y podría ser una medida que contribuya a evitar que la ansiedad empeore con el paso del tiempo.

A pesar de seguir las recomendaciones aquí presentadas es posible que los problemas de ansiedad empeoren y que las medidas preventivas no resulten o bien, no sean suficientes, en cuyo caso lo mejor que podemos hacer para apoyar a la persona que padece ansiedad es animarla a consultar a un especialista. El especialista, con la valoración del caso, puede determinar el tipo de ansiedad tratamiento adecuado según las características del padecimiento e intereses del paciente. Una vez que la persona haya decidido seguir un programa de tratamiento, el apoyo es indispensable para que la persona no abandone el proceso ya sea por falta de motivación o por miedo al rechazo.

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