Oceánica les da la bienvenida a todos sus lectores en este sitio web, en el que informamos sobre las labores que ejercemos y los servicios que prestamos en nuestro centro de rehabilitación. Con esto, pretendemos que aquellos que han caído víctimas de las adicciones comprendan lo alarmante de su situación y conozcan las soluciones que ofrece el equipo comprensivo y profesional que conforma a nuestra firma. Son miles las personas que, después de nuestros tratamientos, han recuperado su salud y el bienestar de sus relaciones, así como las ganas de tener una mejor calidad de vida.

Esta ocasión hablaremos sobre las adicciones en general y sobre aquellos centros, como el nuestro, en los que se ponen en práctica programas y métodos multidisciplinarios para el tratamiento de los afectados por el consumo de sustancias adictivas o por deseos compulsivos difíciles de controlar. Si usted o algún conocido sufren a causa de una adicción, los invitamos a que acudan a las instalaciones de Oceánica para recibir servicios profesionales que garantizan la recuperación de los pacientes, ya que para cada caso aplicamos tratamientos específicos.

image-0034-compressor

¿Qué son las adicciones?

Son muchas las dificultades que enfrenta nuestro país en materia de salud pública. Entre ellas, destaca una en especial, la cual, es considerada como un cáncer en el cuerpo social debido a su capacidad de crecer y dañar los mismos tejidos de las naciones. Nos referimos a la adicción. Muchos creen que este término se usa para designar a aquellas personas que han caído en el uso de sustancias ilegales, sin embargo, están muy equivocadas, pues abarca diversos fenómenos que van más allá del consumo de químicos prohibidos y externos al organismo.

Por ejemplo, la dependencia derivada de la adicción es también de carácter psicológico, es decir, no depende de la ingesta o el suministro de una droga, sino que se distingue por una obsesión hacia un objeto en el que el deseo se ha fijado. También las drogas comprenden a las sustancias legales como el alcohol y el tabaco, los cuales tienen un alto potencial adictivo, incluso mayor que otras drogas. Por tal motivo, es menester proporcionar una definición detallada y clara de esta enfermedad que afecta a una gran población de hombres y mujeres en México, tanto adolescentes, como jóvenes y adultos.

La adicción es, en efecto, una enfermedad que se distingue por una búsqueda patológica de alivio o recompensa por medio del consumo de una droga entre otros comportamientos y conductas. Existen diversos síntomas para determinar si un individuo es adicto o no, por ejemplo: imperioso deseo de consumo hacia una objeto; incapacidad de controlar algunas acciones; dificultad para mantenerse abstemio de forma temporal o permanente; disfuncionalidad emocional; falta de reconocimiento de la enfermedad; problemas sociales como los escolares, laborales, familiares, entre otros.

Se trata de un fenómeno que acrecienta con el transcurrir del tiempo, por lo que resulta necesario establecer medidas de prevención y rehabilitación para evitar que el pueblo mexicano caiga en las redes de esta enfermedad. Por desgracia las instancias del gobierno enfocadas a la higiene pública ofrecen soluciones deficientes que no están a la medida del problema. Más, el apoyo que brindan centros de rehabilitación como Oceánica permite que las cifras no aumenten y que los casos de adicción sean menores.

Las adicciones tienen por resultado una reducción de la calidad de vida de los afectados en todas las esferas en las que estos se desenvuelven, desde las laborales, las académicas, las de amistad y pareja, hasta las familiares y las personales. Debido a su potencial de afectar básicamente toda las relaciones de los que han caído bajo la adicción, tanto consigo mismo como con el exterior, requiere de atención urgente, pues se trata de una enfermedad que puede agravarse si se desatiende, derivando incluso en la muerte o la ruina.

En la actualidad, los especialistas e investigadores consideran que la adicción tanto fisiológica como psicológica (tanto a sustancias como a comportamientos), poseen los mismos basamentos neurobiológicos, es decir, no se diferencian tanto como se cree. Sin embargo, poseen matices que las distinguen y que vale la pena remarcar para comprender la naturaleza del problema que nos compete. Las adicciones pueden ser entendidas según dos bloques, cuyas finalidades y objetos son distintos:

  • Adicción a sustancias. Esta se caracteriza por el consumo y la búsqueda compulsiva de drogas, ya sean legales o ilegales. Se trata de un padecimiento recurrente, progresivo y crónico, que puede ocasionar la muerte de no ser tratado a tiempo. La presencia de las drogas en el organismo, modifica el funcionamiento y la estructura de ciertos órganos, en es especial el cerebro y el sistema nervioso, el cual, es el más propenso a ser dañado. Se distingue por algunos síntomas psicofísicos, por ejemplo, el síndrome de abstinencia que surge cuando el cuerpo es privado de la sustancia a la que ese ha vuelto adicto, y la tolerancia, que hace que los consumidores requieran de dosis cada vez mayores para que surtan los efectos deseados. Como es bien sabido, esta enfermedad siempre conlleva consecuencias negativas que afectan tanto la salud corporal como las relaciones de las víctimas.
  • Adicción por conducta. Se trata de una compulsión que no tiene nada que ver con el consumo de drogas, pese a que sus bases neurobiológicas sean similares. Esta compulsión está siempre dirigida a un objeto, a un comportamiento o a una actividad, por ejemplo, la tecnología, la pornografía, las relaciones de pareja, el sexo, la comida en exceso, los juegos y apuestas, los deportes, las compras obsesivas, etcétera.

Ambas pueden ser atendidas en centros de rehabilitación como Oceánica, los cuales, se encargan de recuperar el bienestar de los afectados y ayudarles a superar el duro proceso de desintoxicación y abstinencia, asimismo, apoyarles para que no incurran en la adicción y se mantengan abstemios de por vida.